Este viernes de artistas, lo hemos utilizado para trabajar una técnica muy antigua pero que en la actualidad está en gran auge, “Las Mandalas”.
Pintar o colorear mandalas ayuda al niño a potenciar su capacidad de atención y concentración.
- Fomenta el control y el dominio del cuerpo, sobre todo de la motricidad fina lo que favorece la capacidad de escritura, dibujo, de manipular objetos...
- Desarrolla la paciencia: colorear un mandala requiere de tiempo, tranquilidad y, sobre todo, paciencia para ir dando color a las múltiples formas y figuras de su interior.
- Estimulan la creatividad y la imaginación del niño.
Y además ayuda a la formación de la inteligencia y el razonamiento.
Debido a estos múltiples beneficios, no podíamos pasar un viernes de artista, sin trabajar esta técnica. Espero que os gusten los resultados!.
También hemos aprovechado para trabajar la técnica de pegado.











































